El amor incondicional requiere una madurez, pero un amor sincero, aunque se extinga, no tiene por qué transformarse en odio. Para que aparezca el odio, la persona, consciente o inconscientemente, se recrea de forma sistemática en los aspectos negativos del otro.
La persona amada se convierte en la persona odiada por cuestiones de 'frustración-agresión' o de una baja tolerancia a la frustración. De manera que lo que antes se aceptaba sin mayor esfuerzo ahora es denegado inflexiblemente... Lo que antes se deseaba ahora se detesta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario